La odontopediatría cuida los dientes desde el principio, y construye con cada niño una relación tranquila con el dentista.
La primera visita
La primera vez que un niño entra en una consulta marca mucho de lo que viene después. Por eso no se trata solo de mirar una boca: se trata de que la experiencia sea tranquila, con tiempo para que el niño mire, pregunte y se sienta cómodo antes de que pase nada.
Para vosotros, como familia, es también el momento de contarnos qué os preocupa y qué queréis que sepamos. Escuchar primero es el mismo principio con el que trabajamos con cualquier paciente, adaptado a que aquí hay dos personas en la sala, no una.
Cómo trabajamos con los niños
Aquí no entregamos presupuestos: construimos Planes de Cuidado, también para los más pequeños, que nacen de entender la situación de cada niño y de cada familia, y no solo de una lista de precios. Porque cuidar empieza antes de tratar.
Eso significa ir al ritmo que cada niño necesita, explicar las cosas con palabras que pueda entender y dejar que la confianza se construya visita a visita, sin prisa.
Lo que podéis hacer en casa
Cuidar los dientes de un niño no empieza ni termina en la consulta: los hábitos del día a día en casa son la otra mitad del trabajo. Hablamos con vosotros de lo que podéis hacer para acompañar esos hábitos, siempre pensado para la vida real de una familia.
Si en algún momento tenéis una duda entre visitas, hablamos: para eso estamos.
